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27 junio 2015

Curada!

Filed under: Sin categoría — malísima @ 8:10

A quién le cuentes cómo me curo y cómo me reconforto pensará que estoy loca. Que no debo estar muy allá y que hago cosas para mentalizarme.

Después de llorar y guardar las ausencias. Después de buscar a la mora verde para quitarme la mancha de mora. Después de escribir. Después de hablar y que absolutamente todas mis amistades me dijeran que tenía que pasar de él y que no me buscaba a mí, sino sólo un polvo. Después de dos intentonas por llevarnos bien y quedar sólo a tomar un café, conseguí darme cuenta de que, (cómo no?) otra vez me había vuelto a equivocar. Efectivamente, sólo soy un polvo. Bieeeeen. Ese papel ya me le sé y lo interpreto a las mil maravillas. Conversación de wassap, lencería agresiva y kilómetros en dirección a su casa dispuesta a sacar mi lado más sexy para echar un polvazo.

Así, mientras otras veces iba recatada, sacando a la buena persona, a la mujer que buscaba caricias y ternuras; ahora iba un putón, dispuesta a divertirse, marcando el ritmo, hipersegura y rebelde. La última frase al móvil fue por su parte: “nos vemos pero no nos tocamos”. Mi pensamiento: “vas listo”. Como en otras ocasiones, saqué el papel de mi mejor Lauren Bacall en el exterior mientras en mi interior, se disociaba la imagen de una atractiva Kim Bassinger contoneándose al contraluz con ligueros.

Le fui tentando con miradas, con posturitas, con contoneos. Cada vez que se acercaba le reprimía con un “ssshhhh, sin tocarnos”. Me siguió, me persiguió, se atolondraba. Cambiaba palabras, babeaba y yo seguía con mi juego: “estás faltando a tu promesa, me estás tocando”. Por fin escuché lo que no había escuchado en meses de contacto, se le escaparon varios “guapas” y algún “qué buena estás”. El arrebato fue salvaje. Impuse mis normas, mis posturas, mis cadencias. Le vi desencajarse frente a un espejo junto a una foto de su boda. Le vi perder los papeles y le sentí como un juguete entre mis muslos, dominado, rendido, domado. Sentí el triunfo de mi personaje y puse a resguardo todo mi sentimiento. Reto conseguido.

No hubo ternura, ni besos dulces, ni ninguna carantoña. De hecho, él hasta me temía cada vez que me acercaba. Después hubo charla y revelación de secretos (de la adolescencia, que dejó embarazada a su primera novia). Él sentado mientras yo me quedaba de pie con mi corsé negro de encaje. Él hablaba y yo sonreía escuchando, sabiendo que era mi logro, que no paraba de hablar para no mirarme, que se fijaba en mis ojos porque si miraba a mi escote, se perdía; a mi vientre y se excitaba. Le veía peinarse, hiperventilar y a cada minuto me iba convenciendo de que era poco para mí. Le noté sus defectos, su poca belleza, su languidez. Y yo me fui creciendo: más sonreía, más bella me sentía, más feromonas segregaba. Salí feliz. Como nunca hasta entonces. En las ocasiones anteriores me iba con el vacío de si yo era suficiente para él, si me había comportado bien, si me llamaría otra vez. Anoche salí pensando “te xodes, moreno, vas a hartarte a llorar”.

21 junio 2015

Las tres c

Filed under: Sin categoría — malísima @ 21:31

Eso me ha dicho. Que ha utilizado las tres “c” para realizar la carrera de la que me habló nada más conocerle. Dice que son de calma, control y cojones. No le quito mérito. Sin duda es una pasada realizar 100 kilómetros en 32 horas y llegar en la posición 21. Me demuestra que es metódico, ambicioso, competitivo.

Me ha llamado a darme los detalles de la carrera. Me cuenta su vida y yo escucho alabándole. Mi hermana me dice que pase de él y así lo hago. No le he vuelto a ver y los mensajes y llamadas se han distanciado. Pero ella no entiende que me duela haber abierto mi puerta y hasta derribado una parte del muro de mi corazón para volver a cerrarlo. Es duro. Es muy duro. Te haces ilusiones, entra alguien en tu vida y luego, sin más, le dejas ir. Cierto que eso me ha pasado mil veces en lo que va desde mi separación y que debiera haber aprendido que todo sucede así. Aparecer y desaparecer. Emocionar y desilusionar. Alegrar y fastidiar. Todo pasa en poco tiempo, con la misma capacidad de inicio y de final.

Ahora estoy escribiendo y hablando con otro. Es sevillano y esta vez y de pura casualidad vive cerca de casa y como es enfermero, hasta es conocido por el trabajo de mi hermana. Dejaré que el tiempo pase y vaya dilucidando qué pasará con mi vida y, con los asuntos sentimentales. De todas formas, sé que, por más que quiera, yo no puedo cambiar nada ni hacer nada de lo que los demás no quieran hacer por mi.

14 junio 2015

Renovar

Filed under: Sin categoría — malísima @ 11:00

Sí, he decidido que voy a llorar todo lo llorable. Como yo sé, con un papel en blanco. Verteré todas mis lágrimas en cada palabra. Me vaciaré de rencor, de fracasos, de malos augurios y de pobres sentimientos. Además y, aunque suene grosero, coincide con mi menstruación y también me servirá para desangrarme, para desgarrarme por dentro, para limpiarme por completo.

Con razón me puse coraza. No se puede sufrir por conocer a nadie. En un mes y ya me ha hecho llorar mucho. Sé que es por mi carácter, por mi sensibilidad extrema y que nadie, en mis mismas circunstancias, lo pasaría mal. Aguantaría, se dejaría llevar. No exigiría nada mientras yo pido. Bueno, es incierto. No he pedido nada y hasta me agrada reconocer que yo di más. Sí, parece que si yo he hecho más me reconforta, no deja espacio al remordimiento.

Pues eso, que no pedí. Sólo me limité a observar. A observar que no había tiempo para mi, que sólo servía para hablar durante horas al teléfono pero, en la distancia, no hay forma de acercar la piel. Que no hubo palabras bonitas ni piropos. Que me llevé sofocos porque me dijo que una mujer con hijos no entraba en sus planes y que prefería una soltera. Ahí me puse sobreaviso y ya hubo gente que me advirtió: “huye de él, es retrógrado, vive en el siglo pasado”. Luego sentí su alegría al programar un viaje en agosto junto a una amiga. Ahí me reboté y le reconocí ciertos celos, pero no ya celos por lo que pudiera pasar, sino celos porque, a dos meses vista, no me veía en su vida y la gota que colmó el vaso llegó anoche, cuando organiza cena con amigos y no me avisa. No me avisa ni para ir con mis niños, -que él tenía a los suyos,- ni para apañármelas y dejarlos por la noche.

Que se derramen todas mis lágrimas y se limpie mi alma. Que vuelva mi corazón blanco y duro. Que mi endometrio se libere y regenere mi matriz. Renacer. Renovar. Recapacitar y resurgir…

13 junio 2015

Hasta aquí

Filed under: Sin categoría — malísima @ 21:14

Debo de ser dura. Ya he llorado y no me lo merezco. Le bloqueo el wassap? Es lo que debiera. Gente mala o que no me quiere a su lado, borrarla sin más.

Sé que todos nos descolgamos de las relaciones, que nos volvemos solitarios, egoístas, que nos empezamos a mirar al ombligo y que prima cualquier cosa antes de dejar nuestra independencia pero una vez que empiezas, que pareces que tienes una ilusión, unas ganas…o quizá haya sido yo sola?? En fin, triste. Triste, tristísima.

8 junio 2015

Gominolas

Filed under: Sin categoría — malísima @ 6:10

Me merezco ser feliz. Lo sé. Todo el mundo se merece ser feliz. Tengo gente a mi alrededor que me aprecia mucho. Muchísimo. Ayer lo pasé de lujo con Ate y con Alejandro.

Alejandro es un gran tipo. Un asturiano gourmet que no para de aprender de cocina y que le gusta salir por sitios interesantes. Terminamos en una terraza de Madrid. En la del hotel Oscar Mate. Un lugar de ensueño que me permitió publicar una foto preciosa de las azoteas de mi ciudad. Le conté que andaba conociendo a alguien. Le comenté que estaba viudo y me dijo que, en breve, estaría como loco por vivir conmigo. Le comenté que no, que está siendo complicado. Que nos hablamos y nos vemos cuando los niños están dormidos y que noto que no es detallista conmigo. Me aconsejó esperar: “ahora mismo es como un chiquillo con una bolsa de gominolas…no sabe ni por dónde empezar”.

Hoy le mandé un wassap y ni contestó. Sé que está con sus niños. Sé que les llevaba al aeródromo y luego me dijo que intentaría escaparse. Está claro que no ha podido pero…es tan difícil avisar diciendo que se le torcían las cosas?

Leo y releo por internet. Que hay que quererse. Que hay que tener autoestima. Que no sirve de nada si sólo doy yo…En quince minutos vuelven mis retoños y han de ver la parte buena de su madre…

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