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29 junio 2014

Poner las cosas en su lugar

Filed under: Sin categoría — malísima @ 11:03

Nunca he creído lo de que la vida o el tiempo pone las cosas en su lugar. Siempre me ha parecido que era el consuelo para los bobos, para aquellos que no verían los resultados y se conformarían con un supuesto de justicia o equilibrio divino…

Sin embargo, hoy me siento como si yo formara parte de ese equilibrio y como si volviera a ser esa parte de la balanza que se deja caer…cómo no? por el lado que pierde.

Esta historia comienza hace justo un año. Cuando alguien se me acerca y alaba el olor de mi colonia barata. Es un aroma dulzón y en mi piel, lejos de parecer las gotas de coco que dice el envase, se asemeja al aroma de un bizcochito salido del horno. Sin duda, alguien lo encontró irresistible, hizo el comentario y luego pidió perdón por su atrevimiento. Al día siguiente, me lo encuentro en el metro y me saluda. Sorprendida saludo e intento continuar una conversación mañanera. A partir de ahí, algún aprendiz de piropo disfrazado en alguno de los días siguientes (“cómo te sienta el vestido negro”) hasta que un día, y sin meditarlo me coge la mano para subir las escaleras del metro y se me incendian las orejas y necesito despegarme pero tampoco me atrevo…Al cabo de un mes, coincidiendo con la terminación de mi contrato temporal le propongo unas cañas para desahogar mi pena y me sale la mejor Lauren Bacall: “puedes venir a mi casa esta noche pero no sé lo que te voy a poder dar”. Esa noche estuvo plagada de cariño por su parte. Supo que no estaba a la altura. Era unos siete años más joven que yo y jugamos a los roles, yo, de mujer experimentada y él, de chico apocado. El resto de la noche él no durmió extrañando la cama y extasiado de ver al pedazo hembra a su lado. No cesó de acariciarme y de mirarme mientras yo dormía con la entrevela.

A partir de ahí me llamó, me escribió, me buscó y apenas encontró a una Señora Robinson distante. Hace seis meses hubo una comida pero de mero compromiso hasta que este mes, el destino me devolvió al mismo metro, los mismos horarios y el mismo contrato temporal. Miradas, piropos picantes (“esas piernas las reconocería entre millones, aún recuerdo cuando las tuve de cinturón”) y algo de complicidad pero poco más. El pasado jueves me decidí a tentarle y me encontré con que el chico apocado que pasó por mi cama el verano pasado era un tipo más que entregado, más que experimentado y un buen amante. Al parecer, había hecho caso de mis consejos y como le comenté que diversificara en sus relaciones, andaba ahora con dos mujeres: una, fea y de su edad, con la que aparentar una vida idílica y con otra, estupenda y que casi le doblaba la edad, con la que aprender y disfrutar, sabiendo que esa relación sólo se basaba en intercambio de oportunidades. Obviamente, entre las dos le habían dado la seguridad y la experiencia que no tuvo en nuestro primer encuentro.

Hoy le he mandado un mensaje por si quería volver a mi cama esta noche y me he encontrado con una amable declinación a mi atrevida invitación. Incluso ha contestado con una cita a unas cañas para explicar la negativa pero, para su desgracia o la mía, no pretendo ser su amiga, no quiero conocer sus interioridades. Moraleja: creo que ya puede despacharme a gusto. Que él si que ha conseguido eso del dicho de que me ha puesto en mi lugar…El año pasado yo rechacé todas sus pasadas invitaciones y ahora que soy yo, ya me ha dado en la nariz con su negativa…

Toca volver a sacar a la Bacall que llevo dentro…Abandono Casablanca…

14 junio 2014

A llorar

Filed under: Sin categoría — malísima @ 14:02

Llevo dos días muy tristes. Quizá sea porque toca, quizá porque ya me he hartado, quizá porque me rodeo de personas tóxicas que me hacen sentir mal. La primera persona tóxica es mi madre. Es muy duro pero es así. Tiene la habilidad de hacerme sentir mal aunque ella no lo pretenda. Ayer me comenta una conversación con una vecina y resulta que el comentario era que “quién va a aguantar a mi hija, divorciada y con dos niños”…Casi ná…Vamos que para mi propia madre soy una carga para cualquiera…Y en teoría me quiere!! Pufff, lo llevo fatal. Y si no me compara con mi prima marujona y si no con la chacha gorda y rumana…Pero cómo se le ocurre???.

De las amigas malas ya me he olvidado. Además, como existe la reciprocidad de las relaciones, sé que también me habrán obviado. Ni una línea más.

Y luego los amigos y folloamigos de los que me rodeo. No me merezco malas compañías. No quiero nadie que me haga sentir mal. Bien porque no brinque por estar conmigo y me suelte perlas como que ya tiene planes pero que le haga ofertas o que me digan que no se van a prendar de mí o que me muestren fotos de sus conquistas como si fueran premios y yo no lo fuera. Mal, a partir de ahí, puerta. En cualquiera de las acepciones.

Y, por último, la desgraciada suerte que me toca vivir con mi ex: ladrón, mal padre y deudor denunciado. Me salen muchos insultos que los digo por dentro. Como por dentro llevo la pena de empezar un mundial sin la compañía de mis hijos que pasan el fin de semana con su progenitor e intentando recordar cómo era mi vida hace exactamente cuatro años: no tengo ni un sólo recuerdo de mi ex en el momento de seguir los partidos. Me consta que estaba cuando vimos los partidos con los vecinos, me consta que se quedaría con el pequeño cuando bajé con el mayor,-que contaba con cinco años-, a celebrar la victoria con un chapuzón nocturno en la piscina de la urbanización…Sin embargo, no lo recuerdo. Ni a él, ni su cara, ni nada. Sigo reafirmando que fallaron muchas, muchas cosas…

Seguiré con mi llanto hasta que me desahogue…

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