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21 marzo 2014

Nubes

Filed under: Sin categoría — malísima @ 14:28

Amenazaba la primavera pero ha sido sólo un espejismo: vuelven las nubes. Y, para mi desgracia, también vuelven las nubes a mi ser. Con mi trabajo hay días que me siento eufórica y otros que me pesan como una losa. Tampoco me puedo engañar y sé que también las hormonas suben y bajan influyendo en mi ánimo. Que hay días malísimos pero que no los miro así y otros, que, sin ser malos, me superan enormemente.

Vuelvo a las páginas de contactos de internet. Me asombro por momentos de los flechazos, correos y notas y después veo quienes me los envían y se me cae el alma a los pies…no hay nadie normal en el mundo? Cada vez me doy cuenta de lo rarita que me vuelvo. En otro momento, por lo menos, me hubiera sentido halagada. Ahora, no.

Así que como el chiste ese del que caía por el barranco y se le aparece Dios y le promete que si se suelta le recogerá un ejército de ángeles, con lo que el hombre asiente a todo pero termina preguntando: Hay alguien más por ahí??. Esa pregunta la hago ahora mía: hay alguien más por ahí??

9 marzo 2014

Proverbio chino

Filed under: Sin categoría — malísima @ 12:44

He escuchado un proverbio chino que dice que nacemos con la cara que nos puso Dios y morimos con la cara que nos merecemos. Yo sé que mi cara está bien. La genética es muy importante pero es cierto que nuestro interior aflora a la cara. Pienso que tengo un rostro dulce, que sin tener nada especial (ni ojos bonitos, ni labios voluminosos, ni pómulos saltones) es agradable de ver. Cuál será mi interior para que aflore a mi exterior?.

Sinceramente, creo que lloro y río a partes iguales. Nunca he tenido medida con ninguna de las dos cosas. Hay veces que hasta puedo hacerlo a la vez. Quizás esa sea mi naturaleza. Aprovechar al máximo la vida hasta la risa, cuando el resto de los mortales se conforma con una sonrisa y vaciar mi pena hasta el llanto, cuando el resto de la humanidad se conforma con cruzar los brazos.

Quizá por eso mi rostro sea equilibrado. Quizá por eso mantenga su atractivo. Quienes me conocen saben que no me cortaré en expresar mis sentimientos. Si es por malo o si es por bueno. Hasta el límite, hasta el máximo.

Otro finde sin mis hijos y con ganas de pasarlo bien. Luego no he podido o no he sabido. Pues sofá y llanto…ya vendrá la risa.

2 marzo 2014

Fantasía

Filed under: Sin categoría — malísima @ 16:39

La película de Disney. Año 1940. Yo la vi con mis padres en el cine y no sé qué años tendría…seis, siete, nueve…No recuerdo a mamá, sólo a papá que salió haciendo comentarios sobre lo que habíamos visto. Era un enamorado de la música clásica. Los fines de semana ponía el tocadiscos a todo volumen para despertar a mi hermana y a mi con sinfonías, ballets o zarzuelas. La película de Disney que contaba historias a través de la música, sin una sola palabra, le maravilló. Al principio a mí, en mi infancia, no me hizo gracia pero fue avanzando la película, cambiando las historias con la melodía y en mi memoria se grabó un Mickey haciendo de aprendiz de brujo y un baile de elefantes. No sabía más pero cuando la anunciaron en la tele casi salto de alegría como una niña con la idea de rememorarla y verla con mis hijos.

Anoche fue el evento y mi mayor reaccionó como yo reaccioné hace muchos, muchos años: “sin palabras y sólo música…qué rollo, mamá”. Siguió jugando con sus soldados, sus guerreros y sus batallas. Apenas levantaba la cabeza para ver la pantalla. Salió Mickey y ante mi exclamación, se vino a mi lado en el sofá. Allí estábamos los tres, disfrutando de escobas andantes, música envolvente y el pequeño brujo ahogándose en su magia. Luego llegaron los dinosaurios, las batutas, los unicornios y mi favorita: el baile de hipopótamos y elefantes. Cuánta alegría se creó en nuestro hogar, qué de risas, qué maravilla de gestos, de expresiones, de sonrisas. Me maravillé de recordar lo que ya no recordaba. Me maravillé de acordarme de mi padre, de su ternura. Me maravillé de compartir ese momento con mis hijos, de no llorar en el recuerdo, de sentirme acompañada en un sofá y vigilada por una memoria que me devolvía a mi pasado.

Nos acostamos los tres entre risas, comentando el baile del cocodrilo aplastado, poniendo nombre a las luces del último episodio: “eran calabazas, eran sartenes, eran huevos fritos…”. Ahora vuelven a poner la misma película en sesión de tarde y estamos contando los minutos para que empiece…Gracias, papá. Te quiero y te echo de menos, papito.

Calor

Filed under: Sin categoría — malísima @ 13:15

Soñé que entraba un hombre en mi cama. Le estaba imaginando la cara, el cuerpo, incluso me estaba atreviendo a poner tono a su voz cuando noté que alguien se acurrucaba a mi lado. Noté el calorcito de un cuerpo pegado a mi lado y el tierno beso de unos labios secos. Aspiré su aroma y me desperté oliendo a mi pequeño. Me invadió una ternura tremenda y el desasosiego de si ese iba a ser el único hombre -bueno, el suyo y el de su hermano- que iba a estar destinado a mi alcoba.

Quizá lo que me dijo mi amiga Ana sea cierto. Ya somos unas madres cuarentonas y estamos destinadas a la soledad, nuestro amor lo colman nuestros pequeños y cualquier hombre nos mirará con recelo ante nuestros retoños.

Me gustaría pensar que no va a ser así. Me gustaría pensar que, aunque no exista el amor, habrá alguien que se atreverá a romper ese destino, y quizá luego otro y otro, que por lo menos mantendré la incertidumbre de si llegará un cuerpo caliente, grande y protegedor que quiera acurrucarme con deseo alguna noche…Sin embargo leo las noticias y da igual que el hombre sea un demonio o un genio, todos ellos rehacen sus vidas mientras que siempre existe alguna primera esposa que ya no encuentra reserva en su corazón. Da igual que sea guapa o lista, amante o entregada, el caso es que no lees historias de varones que sigan a la deriva sin una pareja y viudas y solteras y divorciadas, las hay por millones.

Habrá que buscar el porqué ellos vivieron encantados en una relación para buscar la siguiente y ellas enfermaron de dolor como para no atreverse.

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