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28 junio 2012

Odio

Filed under: Sin categoría — malísima @ 16:56

Dicen que si te odia tanto es porque antes te ha querido mucho. No es consuelo. Llevo una semana malísima. Llorando todo el rato por todas las esquinas. No sé ni de dónde saco el ánimo para levantarme, para arreglarme, para llevar una vida medianamente normal.

Mis vecinos ya se han dado cuenta de que estoy sola. De hecho, alguien ya se ha ofrecido a ayudarme con los niños. Algún papá hasta ejerce con mis criaturas, cuando les ven en apuros.

También me doy cuenta de que hay gente que, sin más, se ofrece y de otras, que presumen de amistad y es mentira. Las amistades se cuentan con los dedos de una mano y están contigo a las duras y a las maduras, no sólo por interés.

Y mañana viernes. Y en dos días se irán mis niños y temo por ellos, porque estén bien…Y yo estaré bien?? Pues no, se me va a hacer muy cuesta arriba…

25 junio 2012

Amargura

Filed under: Sin categoría — malísima @ 14:57

No sé en qué momento del duelo estaré ahora. Sé que me embarga la pena. Me pongo a llorar en cuantito lo pienso o cuando dejo de hacer cosas. He vuelto a recurrir a las pastillas para dormir. Luego me dejan para el arrastre pero no me veo capaz de dar vueltas y vueltas en la cama, devorándome por la culpa y por los sentimientos contradictorios.

Ahora siento que él sólo quiere hacerme daño. Jorobarme. Cualquier cosa le es buena. Primero, echarme de casa, aunque sabe que no debe, apela al bienestar de los niños y yo le dejo. Luego, despreciarme. Aunque sabe que me ha necesitado y que le he hecho favores, en vez de agradecerlo, lo utiliza para argumentar maldades, para recordar infortunios, para herirme por el sólo hecho de hacerlo. Además no cumple el horario de visitas, esta vez es a mi favor, me deja más a los niños, pero significa que él, me avisa con dos horas para que acuda a recogerlos, con lo que rompe mi planificación.

Tengo miedo por los niños. La próxima semana se van con él de vacaciones y no sé cómo se comportará. Que mis corazones estén bien, que les cuide, que no les pase nada, que sean felices, -como hasta ahora-, felices y cautos.

Y yo, yo seguiré llorando por las esquinas. No sólo por mí –ya tuve oportunidad de saber lo que es una pérdida sentimental en mis años mozos- lloro por mis criaturas, por el temor, por la naturaleza tan mala y tan sorprendente que ha aflorado en el alma de quien quise. ¿Habré cambiado yo también? Espero que no. Mis lágrimas siguen teniendo el mismo sabor a lágrimas y mis ojos siguen tristes, con la misma amargura que cuando tuvieron veinte…

19 junio 2012

Según

Filed under: Sin categoría — malísima @ 11:42

Ya no sé ni lo que es bueno ni lo que no. Según me dicen, he de olvidar y preocuparme de mí misma. Tengo que ser feliz. Sin embargo, sigo pensando en él. Si estará bien, si será capaz de no beber, si saldrá por la noche, si amanecerá por la mañana…¿Esa es mi vida, seguir pendiente de alguien que no me quiere?

Llega el fin de semana y le invito a comer. Fatal. Según parece, tengo que romper el cordón que me une. Distanciarme. Pasar el ocio sin él. Sin embargo, él también me propone que el siguiente fin de semana me una a su plan. Me resulta muy duro estar con gente y con él, sobre todo con él y que no haya el más mínimo roce.

Si estoy con gente me he acostumbrado a mentir. No quiero dar explicaciones ni pregones a nadie. Hay que ver la de cosas que hacía él antes sin mi presencia. Ahora me asusta que alguna vecina me diga directamente: “tu marido? Ya lo sé, como el mío, con la bici” u otra: “hoy no he visto a tu consorte, estará con su padre…”. Me hace darme cuenta de la realidad, de cuánto tiempo he pasado sola, dejándole sus ratitos. ¿Y yo, qué ratitos me pedí yo??

Tengo pánico a las vacaciones de verano. ¿Sabré llevarlo? A por todas, mi niña, a por todas…

13 junio 2012

Miedo

Filed under: Sin categoría — malísima @ 12:18

Ayer me acosté otra vez tarde. No conciliaba el sueño. Hablamos y comentamos, de forma cordial, las jornadas. Sobre todo por conocer ambos los quehaceres de los niños. Incluso nos despedimos con un buenas noches o hasta mañana.

Ayer, la despedida amable no llegó. Sólo llegó un mensaje con un improperio y se me crispó el alma. Volví a sentir miedo, volví a pensar que algo había hecho mal, que algo le había preocupado y que, otra vez, era mi culpa. Revisé toda mi casa, repasé todos mis actos del día, del día anterior…Qué coño había hecho yo otra vez?.

Me costó dormir pero el temor fue tanto, que se me cortó la regla. Sí, lo sé, es una ordinariez, pero es cierto. Alteré de tal manera a mi cuerpo, a mis hormonas, a mi alma, que así sucedió.

Por la mañana temía el verle pero, parece ser, que su mensaje estaba relacionado con el trabajo. Aún con eso, tengo un nudo en el estómago y mi mente no está en su sitio.

Cacho carne

Filed under: Sin categoría — malísima @ 12:09

Estoy alucinada. Me siento como un cacho de carne con ojos. ¿De veras he sufrido tanto para que ahora pueda sentirme tranquila? ¿cómo es posible que no le eche de menos? Por momentos, se me nublan los ojos y afloran unas lágrimas amargas que intento tragar pero son las menos. Sigo con mi vida, con mi rutina y me doy cuenta de que las cosas salen, de que sigo dando el callo y de que su hueco le suplo. ¿Pero cómo es posible? Quizás sea el mecanismo para no sufrir, pero, aunque sólo sea por rutina tendría que echarle en falta, sin embargo, no lo hago. Tengo mi rutina con los niños y puede que haga un esfuercillo más pero es la misma rutina que tenía con él. Llegan los momentos de ocio y qué me encuentro? Pues que no tengo dinero para gastar y salgo menos pero tengo mi ocio, con mis vástagos y no sucede nada sin él.

Intento remontarme a cuándo sucedió esto. Desde cuándo mi rutina no requiere de la figura del otro progenitor y me asusta pensar que puedan ser años. Al principio, él me regañaba porque todo lo teníamos que hacer juntos. Que no me daba cuenta de que las familias seguían siendo familia aunque separásemos las horas compartidas. Así que, si antaño, íbamos los cuatro como “papá-patos” a cualquier sitio, de unos años a esta parte, nos organizábamos para que un adulto fuera por libre mientras el otro tomaba a los pequeños bajo su protección. Oficialmente era lo mejor. Uno se relajaba y nos íbamos turnando. Ahora pienso que el reparto no debía ser equivalente cuando vuelvo a tener yo la mayor carga de los críos y no me siento agobiada.

Sí me agobia que los críos puedan crecer con algún tipo de trauma. Yo les he traído al mundo para que sean felices y, desde luego, que en ningún caso, sufran por mi culpa. Ayer pensaba el mayor en voz alta: mamá tú estás con nosotros por las tardes y papá, por las mañanas, como siempre…Pues eso. Como siempre…Algo se nos debió escapar para hacer las cosas tan mal, o quizás tan bien, porque si no, ahora mismo, el sufrimiento sería insoportable.

11 junio 2012

Fin de semana

Filed under: Sin categoría — malísima @ 13:23

Empiezo a estar tranquila. Me da pena de que no esté, de que no vuelva. Nuestros vástagos se hacen a todo. Que no está papá, no pasa nada. Que no está mamá, no pasa nada.
Me da rabia cuando hablo con gente y me comenta que soy buena persona. Me sabe casi a insulto. No me lo creo. Es tanto lo que he escuchado para reprocharme mi vida que no paro de pensar que soy mala, que no merezco nada bueno.

Este ha sido mi primer fin de semana sola. Lo he llenado completamente. No he dejado ni medio segundo de hacer cosas para no pensar. Sin embargo, ayer lloré amargamente. Oficialmente estaba durmiendo la siesta pero no paré de sollozar agarrada a la almohada de mi infancia, a la cama de mis berrinches juveniles. Qué, coño, habré hecho tan mal para que no merezca una segunda oportunidad. En qué se fundamentan los matrimonios? En qué?? Por qué se destruye sólo por causa de uno y es tan difícil mantenerlo entre los dos?.

De todas formas, el estar sola no me ha agobiado lo más mínimo. Me he dado cuenta de todas las veces que he estado sola. Muchas, miles, demasiadas. Tengo mucha costumbre de apañármelas, de ingeniármelas, yo solita. Quizás el matrimonio únicamente sea un acuerdo para pagar la hipoteca, quizás no compartíamos más que buen sexo y alguna botella de vino. Quizás por eso era mejor romper.

5 junio 2012

Guapo

Filed under: Sin categoría — malísima @ 20:29

Hoy estaba guapo. Hoy todo el mundo me parecía que estaba guapo. ¿es esto mi dependencia o sufro un trastorno bipolar y ahora empiezo la fase del ensalzamiento?
Confío en ser objetiva. Siempre he presumido de serlo. Por ejemplo, nunca he ido de mamá-gallina presumiendo de infantes. Si veo que un hijo es más guapo que otro, lo digo. Si uno es más listo, lo digo. Y si me tengo que callar ante las evidencias, me callo. Faltaría más.

He tenido trabajo, mucho trabajo. En el curro me siento agusto. Allí olvido mi situación sentimental. Allí me relajo. En la calle me asaltan los recuerdos y además, la gente me pregunta por él, que si no le ven, que si está ocupado. Todavía no voy a decir nada. No tengo por qué hacerlo y no quiero derrumbarme. Cuando vaya pasando el tiempo, lo diré. Cuando yo me sienta segura, lo diré.

Además me dan igual las habladurías…

4 junio 2012

Cajones vacíos

Filed under: Sin categoría — malísima @ 10:18

Primer evento sola. No se me ha dado mal. Habido momentos en que me entraba un come-come interior por la gente que me tenía que aguantar y donde me sentía flotando de una etiqueta sobre mi cabeza que decía “separada”. Sin embargo, cuando me deshacía de mis quebraderos, lograba relajarme y pasar el momento. Es cierto que ya no me río como antes pero sé que lo haré.

Hoy ha llegado a recoger a los hijos para llevarles al cole –es parte del trato convenido- con los ojos tremendamente rojos. Me señaló que ya sólo iba a beber agua con gas. Eso sí, que lo prepararía en copa ancha y con rodaja de limón. Por las venitas de sus órbitas me da a mí que no ha debido hacerlo.

El momento de decir a los niños que no íbamos a vivir juntos fue un trago amargo. Yo tuve que darme la vuelta y ponerme a fregar sartenes para no inundarme en lágrimas. No me sorprendió ninguna de las reacciones. El mayor se fue a llorar al salón y tuvo que ir el padre a recogerle en sus brazos y tranquilizarle. El más chico no se dio por aludido. Se limitó a preguntar por dónde iba a vivir mamá y, ante la respuesta de que yo quedaba en casa, con ellos, se encogió de hombros y soltó un efusivo “vale”, como indicando que dónde estaba el problema…Es la bendición de ser pequeño. Afortunadamente, luego echaban su serie favorita en el televisor y ambos se fueron corriendo a verla, creo que, no me equivoco si digo que era la decimosexta vez que volvían a escuchar el mismo diálogo y a ver el mismo capítulo. La bendición de ser felices.

Ayer ya había recogido sus cosas del armario. Encontrar su cajón de la ropa interior vacía me dejó a mí con esa misma sensación: vacía. De primeras, no me produjo ningún impacto, después me costó hablarlo por teléfono, así que, algo, me debió de afectar. He vuelto a recuperar mi lecho y no duermo en el provisional que me asigné. En la cama matrimonial, apenas rozo el trozo que le pertenecía, caigo rendida y no he tenido que acudir a las dichosas pastillas…

1 junio 2012

New life

Filed under: Sin categoría — malísima @ 11:45

Terapia. Ayer fui a sesión. Me quedé alucinada. Hasta tres veces citó ella la expresión “maltrato psicológico”. He sufrido yo eso?? No soy consciente. He asumido insultos, discusiones y que me levantara de la cama, bajo los efectos del alcohol, sin oponer resistencia y sin ganas de encararme. Con miedo, sí. Con pena, sí. Nunca he pensado que estuviera maltratándome. Es más, hasta ayer mismo, estaba deseando que se retractara de su marcha y que se quedara. Parece ser que también ese deseo es el que se produce en las mujeres que sufren ese tipo de acoso –insisto- sólo psicológico. Nunca me ha levantado la mano, no me ha pegado nunca.

Hoy empieza mi nueva vida. Me he vestido de rosa, aunque ayer tenía preparado un vestido negro, lo he desechado en el último minuto. Ayer también me indicó la terapeuta que la convivencia, cuando ha llegado a extremos, es peor que la separación.

Mañana sábado, hablamos con los niños, aunque ya, desde hoy, el vive en otro lugar –todavía no sé la dirección-. El domingo tengo el primer evento –una comunión- donde acudiré sola con mis polluelos. Ahí, estaremos…

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