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12 marzo 2012

Otro lunes…

Filed under: Sin categoría — malísima @ 13:19

Otro fin de semana. Ésta vez, adoptada. Mi familia, mi madre y mi hermana, me han estado apoyando y ayudando. Él, desapareció. Ahora resulta que necesita recuperar todo el tiempo que ha debido de perder junto a mí. Necesita andar por el campo, caminatas larguísimas durante horas, por la sierra. Cuando regresó, -el domingo de mañana- se lamentaba de lo poco que nos habíamos movido y de lo saludable que era practicar el senderismo. Claroooooo, por supuesto. Lo mejor en cuanto los niños anden. Pero no te has dado cuenta de la edad de tus hijos?? Es que pensabas llevártelos campo a través, en su carrito?? Por supuesto que es insano recorrer en invierno los centros comerciales pero, si tienes dos criaturas cursando infantil, no te queda otra.

Por otro lado, haces bien en recordármelo: nuestros años de noviazgo están unidos a horas de excursión por el monte…ja, ja, ja…JAMÁS en nuestras vidas hemos hecho eso. Hemos sido noctámbulos, juerguistas, bailones…Nos hemos hartado a salir a cenar, a bebernos el agua de los floreros, a ver amanecer en cualquier garito de la capital o de la provincia pero, en la vida, hemos deambulado por ningún caminito rural o sendero o bosque…Que, a lo mejor, ahora quieras cambiar de vida, me parece bien pero que eso era lo que nos ha unido…ni lo sueñes.
Y falta poco para la renovación. Y parece que quiere continuar su vida y estar solo. Pues aquí seguiré para cuando se te antoje volver, si es que, alguna vez, se te antoja…

9 marzo 2012

Otro día

Filed under: Sin categoría — malísima @ 11:12

Y van pasando las jornadas y llegará al mes. Y me parece mentira tanta distancia que aún me resulta ficticia, forzada. Me acuesto pronto y amanezco temprano, me despierto de madrugada y doy vueltas y vueltas. A veces, pienso, a veces me dejo llevar…

Ayer hablé con una vieja amiga. Me contó que su hermano se acababa de divorciar. Era un matrimonio peculiar. Él, un buenazo y ella, una viborilla que iba de independiente. Ella estaba metida en el mundo del espectáculo y hacía lo imposible por salir de casa y no estar con él. Que si “ahora me voy a Asturias, que si ahora a Sevilla” y si la gira duraba una semana, ella la prolongaba un mes. Él se desvivía por ella y no entendía su interés en alejarse, cuando ella regresaba se sentía tan dichoso que hacía maravillas por tenerla contenta y así duraban, hasta que volvía a aparecer un trabajo y ella huía por otra larga temporada. Al final, el buenazo se hartó y conoció a otra. Ahora es la independiente la que llora por las esquinas y no entiende lo que ha podido pasar. La clásica historia del perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Siento que se haya roto un matrimonio (aunque todo el mundo diga que se veía venir) pero me alegro porque haya surgido un nuevo amor. Sabiendo que es entre gente de nuestra quinta, me fascina. ¿Estaremos siempre abiertos a nuevas relaciones, a nuevos retos o ya nos hemos vuelto tan egoístas, tan encasillados que somos incapaces de afrontar un cambio tan grande?

Quizás la respuesta se resume a si hay niños de por medio. Se puede afrontar el cambio si no hay hijos pero si los hay, velas por intereses de terceros e incluso los antepones a los tuyos. La verdad, no pregunté si la nueva chica tiene churumbeles. Indagaré.

Aún así me maravilló escuchar a otro soltero el pasado fin de semana. Éste considera que ya se le ha pasado el arroz para tener bebés y mantiene que si encuentra una chica con hijos, sería lo mejor del mundo. Podría ejercer de padrastro, que si bien no es lo mismo, es un sentimiento que le gustaría tener. Que le hace ilusión traspasar parte de su conocimiento a criaturas, incluso se ve tomando cañas con sus hijastros…Curioso, cuanto menos curioso…

Viernes. La gente está feliz porque descansará en su hogar y hace planes para el ocio. Viernes. Mi incertidumbre me mata. Demasiadas horas de ocio para mi nueva soledad.

5 marzo 2012

Visa

Filed under: Sin categoría — malísima @ 10:37

Dios mío! Estoy asustada. Terriblemente asustada. Anoche soñé que me pedía que me casara nuevamente con él y he amanecido feliz. He llegado contenta al trabajo y, aunque le he visto dos segundos, en casa, se me han saltado las lágrimas y me he ido, sin más.

Ahora repaso la cuenta bancaria. Salí de copas y quería asegurarme de que no saqué más dinero del cajero. Miro y veo los gastos. Hay salidas de efectivo pero, afortunadamente no son mías. Recibo de visa, más de 500 euros, me pongo en alerta porque esa tarjeta no es mía sino suya. Lo miro y veo 354 euros gastados en un establecimiento de joyería. Dioooos.

Ha sido él y me embarga la tristeza. No sabe lo que quiere. No es feliz y todo por mi culpa. El sábado hecho una furia porque no le había llamado. Temiendo que no estuviera en casa de la amiga que le dije. El domingo desapareció porque no quería saber nada de mi vida. El señor de la doble cara me mostró su faceta más oscura. Su lado más negro en apenas 48 horas y me encuentro ahora que, apenas cuatro días antes, estaba gastando un dineral en una joyería…para quién? Para mí. No tengo la menor duda. Sólo para mí. No tiene a nadie en quien gastárselo…

No quiero joyas, no las quiero. Quiero, ante todo y principalmente, que él se cure. Que no tema más por mí. Que reconozca que necesita ayuda. Segundo, que vuelva, que vuelva sin más. Que nos ayudemos. Que compartamos nuestros miedos. Que iniciemos otra historia de amor. Más fuerte. Más intensa, si cabe.

Aún así, sé que ahora estará confundido, que no sabrá si devolver el regalo. Es lo mejor. Hazlo. No te equivoques. Nunca he sido una mujer a la que se le compre con regalitos. Y menos de oros y brillos. Si soy simple y paleta. No sé distinguir una alhaja de una bisutería.

Claro, que a lo mejor, se ha comprado él solito un reloj que es su devoción. Que haya decidido quererse y premiarse. Si ha sido así. “chapeau”. Quizás es lo que necesite. Quizás es lo que le sirva para salir adelante…Entonces me habré vuelto a equivocar como cuando lo hice con el episodio de Barcelona. Ahí pensé que me estaba comprando algo por mi aniversario y resultó que era todo lo contrario…Si esta vez, vuelvo a estar confundida, efectivamente la que necesita terapia soy yo. Por pensar que él siempre está para adorarme cuando, ni por asomo, es así…

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